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lunes, 24 de mayo de 2010

Los Rostros de Inti


Por: Andrea Pulla

La primera revista original del Mercado Artesanal de la Mariscal emocionó a los protagonistas, gente luchadora y creativa que se siente reconocida por una larga labor.

Un complicado y sinuoso comienzo se ha transformado en un próspero futuro, el Mercado Artesanal de la Mariscal se ha fortalecido con los años y ha llegado a traspasar fronteras continentales. Plata, oro, hilo, lana, tagua y muchos materiales más son convertidos a diario en arte.

El reconocimiento por la belleza de sus obras no era suficiente para estos prodigiosos artistas, pues detrás de cada mano dotada existe un hombre, una mujer, un joven, una familia entera que vivió una historia de labor conjunta y personal que los llevó a donde se encuentran ahora.

INTI en su primera edición recogió varias de estas historias y las plasmó en un proyecto que busca con anhelo el reconocimiento más allá del arte, busca transparentar la fuerza, la decisión y las ganas de superación que hoy son evidentes en este Mercado.

Graficar con detalle los obstáculos, los sueños, las ilusiones es, sin duda, una tarea indispensable como un tributo a la gente emprendedora.

Al llegar la revista la recibieron ansiosos, pues era la primera muestra física de un compromiso con este lugar; rápidamente varios de los personajes del primer número de INTI corrieron la voz y se mostraron orgullosos de su aparición en algunos artículos, detenidamente leyeron un par de notas y escanearon cada foto que podía identificarlos. I

NTI los cautivó y motivó a colaborar en las siguientes ediciones, con más referencias e ideas propias que logren ser el espejo de este conglomerado que es copartícipe de la voz colectiva de artesanos.

Amable, colaboradora y sencilla, esa es la gente del Mercado Artesanal, a quienes INTI agradece por desarrollar la cultura ecuatoriana con su habilidad innata y por ser parte de este proyecto.

La siguiente galería de fotos muestra a algunos de los personajes de la primera publicación.


Mercado del Indio


Por: Andrea Pulla

La ilusión moribunda de un paraíso contada por Ana León.

Antes de empezar a soñar con un local propio yo trabajaba en la calle y en el parque El Ejido, pero un día mi hija, Patricia Criollo, quiso iniciar un proyecto igual al del Mercado de la Mariscal porque ya no había espacio para nosotros.

Hace siete años empezamos la obra, hace siete años nos ensuciamos las manos con lodo y cemento, pasamos de mano en mano cada bloque que construyó este lugar y levantamos poco a poco las columnas que iban sostener el paraíso que pensamos que iba a ser este Mercado, apenas un albañil nos dirigió y el resto fue una minga de las 70 personas que pedimos un crédito al Banco Solidario para montar este Mercado.

Manuel Collaguazo, Marcelo Moreno, Fernando Moreno y Patricia Criollo fueron los pioneros, ellos conformaron la directiva y donaron arena, cemento y varios materiales para finalizar la obra. Se decidió que cada puesto debía medir 2,50 metros, con esa separación cada persona era responsable de enlucir y colocar la puesta lanfor. En mi caso y el de mi hija equipamos el local con vitrinas y varios accesorios.

El primer año fue maravilloso, siempre estaba lleno y la gente compraba lo normal, pero después de eso todo fue de bajada. La primera razón fue el tema de parqueaderos, había gente que conocía el trabajo de mi esposo en plata y joyas y venía a ver los productos, pero como eran de Tumbaco y de otras partes lejanas no tenían donde estacionarse y poco a poco se fueron al Mercado de la Mariscal, que estaba muy bien posicionado.

La segunda razón fue la falta de unión de todos quienes trabajábamos aquí, los locales se iban cerrando y otros se arrendaron con productos y servicios que ya no eran artesanales. Fotografías para el Record Policial, copias y comida son los nuevos espacios de venta.

No sé qué sucedió con este sueño, antes estar en la calle Amazonas era un paraíso, llegaban los gringos y se vendía bastante. Pensé que el proyecto del Mercado iba ser el nuevo paraíso, uno más seguro y estable, porque en las calles solo se podía estar un par de horas debido a las requisas policiales, pero me equivoqué, siento ganas de llorar porque dejé todo lo que tenía, trabajé duro en este proyecto y ahora nadie colabora. Jamás pensé ganar millonadas pero por lo menos aspiraba sacar el dinero para los gastos, hoy apenas vendo $2 dólares al día y siento profunda tristeza por un sacrificio en vano.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Expansión

Por: Sara Michelena

Primero la artesanía, después la música

Quien no conocen un poco sobre la diversidad de trabajo artesanal que existe en el Ecuador quizá no diferencia que existen un sinnúmeros de grupos étnicos que son catalogados bajos el mismo nombre: Otavaleños… ¿Por qué?

Porque este pequeño grupo tuvo el mérito de aventurarse a vender su modo de vida. Los Otavaleños salieron en primera instancia por motivo de negocios, después viendo el abanico de posibilidades que se abría con una etnia tan rica en color, en cultura como en música y así comenzaron a salir los primeros comerciantes que levantarían fortunas a través de este primer salto.

AL ser el primero en exhibirse el Otavalo, se ha robado la generalidad de “Artesanal”.
Actualmente su economía está basada en el comercio nacional e internacional de los productos artesanales, incluyendo la música y el turismo.

Pero ¿Cómo comenzó?

Los Otavalos tienen una larga tradición comerciantes; antiguamente a los mercaderes se los denominaba “mindaláes”, desarrollaban su actividad bajo el control cacical y estaban sujetos al pago de tributos en oro, mantas y chaquira de hueso blanco. Si bien los mindaláes constituían una élite especializada en el comercio e intercambio, el resto de la gente también comercializaba e intercambiaba productos para satisfacer sus necesidades.

Su apertura al comercio nacional e internacional lo ha colocado como uno de los pueblos con mayor prosperidad económica en el país. El proceso migratorio se inicia en los años de 1944, a Colombia; en los 50 a Perú, Chile, y Venezuela; luego a Brasil y Panamá; en los años 60 y 70 su destino fue El Caribe, Curazao, Aruba, Santo Domingo, Puerto Rico, Islas San Andrés, Norteamércia y Europa. En los últimos años, algunos comerciantes viajan a países del Asia, principalmente a Corea, y a Australia. En la mayoría de estos países conforman colonias de otavaleños.

Este pueblo... siempre vio en la artesanía una alternativa de sobrevivencia y ha hecho de ella la base fundamental de su economía. En diferentes momentos de su historia, la artesanía les permitido acceder a algunos recursos que han garantizado mayor libertad. De esta forma es posible entender y explicar el relativo éxito económico alcanzado por los Otavaleños.

En la década de los ochenta, la música se convirtió en una actividad económica importante. Varios músicos viajan al extranjero, principalmente a países de Europa y Norteamérica. Con el éxito logrado, muchos otros se fueron multiplicando en estas hazañas, sin dar a conocer nuestros otros pueblos.

Quizás falta re-descubrir al Ecuador, o a lo mejor el Ecuador tiene que redescubrirse a sí mismo. Aunque sea el más pequeño de la región, es uno de los que tiene más contrastes del todo el continente.

Claro que para descubrir, hay que aprender a mirar con otros ojos los nevados, y playas vírgenes que se combinan con pura selva. Hay que valorar la riqueza de los antepasados y hay que atreverse a perder el miedo.

Una cadena de éxitos que terminaron por asociar a la artesanía con Otavalo. Todo, responde a una sola jugada: Arriesgarse a saltar el charco para cristalizar los sueños y las identidades.

Semilla No se come, se luce

Por:Sara Michelena

No importa el material o su procedencia. Siempre se puede re-construir.

El drama del calentamiento global ha vuelto a poner en el tapete el tema del reciclaje. Los beneficios económicos, sociales y ambientales están siendo revalorizados por los municipios, y las empresas. Ésta valoración se ve plasmada en los colegios y universidades que manejan basureros clasificadores de los distintos tipos de desperdicio. Se ve a más ciudadanos preocupados por mundo saludable. Ésta ciudadanía incluye a un 20% de los trabajadores del mercado artesanal de La Mariscal. Según Gladys, experta en aretes y bisutería.

Gladys Pajuña es una de las fundadoras del mercado y se refiere al reciclaje como una “iniciativa propia” pues a pesar de que no ha recibido instrucciones claras de cómo reciclar y por qué hacerlo, no desperdicia ni un gramo de material. “Lo que sé que ya no voy a utilizar, le regalo a un colombiano hippie, que sabe estar aquí afuera”.

Verónica Jaramillo, hija de Gladys se inició hace poco en el trabajo artesanal enfatizado en el reciclaje y de vez en cuando ayuda a su madre atendiendo el local
El proceso de reciclar, para esta joven de 23 años pasa por el afán de ahorrar. “Como nosotras vivimos en Puembo, ahí tenemos unas gallinitas por ejemplo, y de las plumas que van dejando bajo los árboles mi hija recoge y se les pone colorsito” afirma Gladys.

No importa el material o su procedencia. Solo hay que poner color.
Este 20% de trabajadores tienen su propio concepto sobre la importancia de reciclar, están de acuerdo en tres puntos fundamentales. El primero y el más importante refiere al ahorro que se obtiene si en vez de botar un par de mullos, los re usas en un nuevo producto. El segundo, podría ser un eco de la cobertura mediática que ha recibido la palabra “reciclar”, como dicen varios anuncios, “botar basura al mundo, es como botar el mundo a la basura”.

Y el tercero, está basado en el concepto del trabajo artesanal, en la idea madre de este mercado. “A nosotros es que nos gusta la fantasía, el extranjero viene en busca de lo natural así medio exótico”.

En este caso semillas y partes animales no son comida, sino parte de una nueva creación.

¿Quién dijo que el morado está de moda?

Por: Sara Michelena

En cada temporada hay colores que son el gran factor común entre los diseñadores y las marcas, y así es que terminan transformándose en fuertes tendencias. Esta vez, le tocó al morado o violeta, y como no es secreto que la globalización incluye a la moda, tendencias Europeas y Americanas tocaron hasta los últimos rincones donde la venta depende de estos acuerdos. El morado aterrizó en las manualidades del mercado artesanal. Tarde pero llegó.

Patricia Ortiz tiene 40 años y es comerciante en el mercado artesanal, su esposo Fabián es el encargado de crear y Patricia como buena vendedora y sin pelos en la lengua se declara amante de la moda. A pesar de que no sabe con exactitud quién dictó que el morado está de moda? Sigue tendencias que puedan subir las ventas “Se ver en la revistas de Yanbal, Hogar o en los carteles, yo también ya copio el modelo no solo para mis joyas, sino para yo también vestirme a la moda”.

Sin duda el morado es comparable con el cuento del “Patito Feo” que creció y se convirtió en un hermoso cisne, pues a este color se le atribuyó el cliché de que es un color de mal gusto y únicamente elegido por mujeres vulgares.

¿Contradictorio no?

Pese a la vulgaridad que se le atribuía, algunos de los tonos del morado actualmente son asociados al mundo del lujo y la exclusividad. Como en efecto de oleada, el nuevo negro, como se lo conoce al morado, ya no solo es parte de las conversaciones entre vuitton y Parada, sino que esta vez toco hasta los últimos rincones que dependen de estas tendencias.

¿Dónde usarlo?

Es ideal para usarse en la parte superior. Úsalo en blusas o blusones, pero no olvides combinarlo con colores que no sean tan llamativos. Es decir, evita los contrastes demasiado fuertes en bloques grandes.

Por ejemplo, nunca te pongas una blusa morada con un pantalón verde perico o una falda naranja. No es que estas combinaciones no se puedan dar con éxito, pero es difícil obtener buenos resultados.

Patricia enseña lo último de su trabajo, un trabajo en cristal marcado por colores verdes y café, pues según Gladys y sus predicciones esta es la siguiente oleada.

Unión, trabajo y calidad hacen “fino de aroma”


Por: Belén Espejo

“Fino de aroma” es la marca que impulsa la familia Castillo. Pero, más allá de un nombre ¿qué es fino de aroma? Fino de aroma son productos “top” ecuatoriano: productos gourmet, orgánicos, sin químicos y especiales del país, reconocidos mundialmente por su sabor y aroma.


Hace 10 años comenzó el sueño de los Castillo. “Dutty Free” fue su primer logro. “Dutty Free” es el primer local de este quiteño, ubicado en el aeropuerto de la capital. Posteriormente, la idea crece para crear tiendas similares en el Teleférico, Centro Histórico, Mariscal y Otavalo.

El local del Mercado Artesanal es el más visitado. “No hay diferencia entre el turista nacional y extranjero, el costo simplemente refleja el trabajo”. Se exponen productos desde 2 hasta 15 dólares.

En el 2000, el sello “fino de aroma” no existía. Castillo adquiría sus productos mediante proveedores: “cacaoyere” de Esmeraldas, café lojano y los dulces de Salinas de Guaranda, siendo, hoy, este es su principal competidor.

“Fino de aroma” nació en el 2006 y un año después la compañía obtuvo el permiso USDA de productos orgánicos – sin químicos y precio justo de Miami, convirtiéndose en la única en el país con este certificado.

En el Ecuador, lamentablemente, la materia prima no es aprovechada. “Al chocolate lo exportamos en bruto y al café lo exportamos en verde”, así lo señala el empresario.

“Con la finalidad de explotar lo nacional, crear fuentes de empleo y dar un valor agregado a los productos que pueden resultar comunes” nace el chocolate con figuras de indígenas, de animales de las Islas Galápagos y precolombinas, el chocolate en polvo, el café y el licor de cacao, macadamia y manjar, el te, la mermelada y hasta vaselinas acompañados de empaques con mullos, fundas estampadas y cajas de cartón informativas. Y, eso sí, todo con el sello de calidad y garantía “fino de aroma”.

“El trabajo no es solo mío, es un trabajo de grupo”. El chocolate no utiliza moldes. Cada figura es hecha a mano. Los empaques y las fundas son tejidos. Cada lazo de las envolturas tiene mullos. Hay una persona que se encarga para “cada valor agregado del producto”.

Diego Castillo asegura que su amor por lo ecuatoriano es infinito. Tanto así que ahora sus proyectos crecen. La “Galería Gourmet Ecuador” es su gran y nuevo propósito. Esta idea nace hace cinco años a partir de la necesidad de exhibir en un solo lugar lo mejor de productos gourmet del Ecuador.

La galería se inaugurará en dos meses. Estará ubicada en una zona estratégica de Quito. Contará con la exposición de licores, vinos, chocolates, cigarrillos ecuatorianos y de calidad. También, tendrá una sala de artesanías finas, de cerámicas, joyería y música.

La entrada es libre. La galería funcionará como un “museo de tipo comercial”, de martes a sábado. Los productos se podrán comprar. Además, habrá una cafetería al aire libre donde los asistentes podrán degustar de platillos gourmet.

La unión familiar, el trabajo en grupo y la calidad ecuatoriano hace que “fino de aroma” se esté posicionando como un producto de exportación y de exposición.

¡Un hijo es todo!


Por: Belén Espejo

Enrique y Marta trabajan en el mercado artesanal. Los dos con un objetivo claro: el futuro de su pequeño hijo Jorge.


Se levantan a las seis de la mañana. Jorge hace el desayuno mientras Marta viste a Jorge, su único hijo. Tiene cinco años. Cierran bien la puerta del cuarto donde viven, ubicado en la villaflora, por miedo a que les roben “las pocas cosas” que tienen.

Caminan tres cuadras y cogen el bus para dejarle a Jorge en el jardín particular San José de la Providencia. Del jardín al trabajo. Cada uno tiene un local. Marta vende todo lo que es alpaca, tejidos y lana. Enrique vende “de todo un poco”, excepto prendas de vestir.

Enrique es de Otavalo y Marta de Quilotoa. Están en el mercado hace dos años. Antes tenían un pequeño negocio en el Panecillo. Pero “las ventas no eran muy buenas” por eso decidieron ir a la Mariscal.

Desde las ocho de la mañana ya están listos para atender a sus clientes. Trabajan hasta las siete, de lunes a domingo. “El trabajo es duro, no tenemos descanso” expresa Enrique, con cierta tristeza en su tono de voz.

Encargan sus negocios a “los vecinos”. Enrique sale a las doce y media para retirar a Jorge del Jardín. Marta, en cambio, a la una. A esta hora se junta la familia Ramos – Simbaña, en la puerta principal del artesanal, para ir a almorzar.

Enrique es un hombre muy callado. Le cuesta dar a conocer sus sentimientos. A pesar de ser muy joven, su rostro, especialmente sus ojos, reflejan cierta angustia.

¿Por qué angustia? “A mi hijito le quiero mucho, quiero hacerle estudiar pero me da miedo ya no tener las fuerzas para seguir trabajando (…) no quiero que este como nosotros en el mercado, quiero que tenga su profesión”.

Enrique afirma que el negocio ha bajado. Trabajan todos los días del año pero, lamentablemente, no tienen ganancias. “Con las justas se saca para el arriendo del cuarto, la luz, el agua, la comida y la pensión del Jorge”. “Rapidito viene el mes”, añade. Los locales les presta el tío de Marta que vive en España.

La competencia es grande. Hay 197 locales que venden similares productos. Marta y Enrique se esmeran día a día para ofrecer variedad y calidez a sus clientes. Siempre pensando en Jorge.